Tingo y otras palabras curiosas

   
 

En el blog de un profesor de lengua, he encontrado una referencia a una página inglesa que reseña un libro: “El significado de Tingo” de Adam Jacot de Boinod.

Me he tomado la libertad y el atrevimiento, de traducir libremente algunos párrafos.El libro recoge palabras curiosas de diferentes lenguas del mundo que resultan especialmente difíciles de traducir porque, o bien no tienen equivalente en otra lengua, o bien denominan algo muy específico que en otras lenguas necesita una frase o dos para ser dicho.Por ejemplo:

  • gigi rongak : el espacio que hay entre los dientes (en malayo)
    bakku-shan : una chica que vista desde atrás tiene buena pinta, pero no de frente (japonés)
    Backpfeifengesicht : una cara que pide a gritos un puñetazo (alemán)
  • uitwaaien : pasear cuando hace viento por diversión (holandés)

El diccionario de un país, dice más acerca de su cultura que cualquier guía de viajes. Palabras y frases pueden sugerir el carácter de una nación.Los hawaianos, por ejemplo, tienen 108 palabras para denominar al boniato, 65 para las redes de pesca y 47 para los plátanos.La propensión alemana a crear palabras compuestas ocasiona problemas. Kummerspeck es la palabra alemana que literalmente significa “panceta o tocino doloroso”. Es la palabra que describe el sobrepeso peso ganado por comer tocino en exceso. PUTZFIMMEL es la manía de la limpieza y DRACHENFUTTER –literalmente sería forraje de dragón- son los ofrecimientos de paz y reconciliación hechos por los maridos culpables a sus mujeres. beleidigte Leberwurst spielen es "poner el labio inferior de uno hacia afuera cuando se está enfurruñado" ToTo: es el grito dado en una partida de escondite para indicar que se está preparado. (lengua maorí) Los albaneses exhiben una gran fascinación por el pelo facial. Tienen no menos de 27 expresiones para referirse al bigote. Madh significa "bigote tupido", "posht" es un "bigote con las puntas hacia arriba" y FSHES es "un largo bigote con forma de escoba con pelos como cerdas". La obsesión por el hirsutismo no queda confinada a los bigotes. Vetulkalem describe el pincel fino para las cejas, y vetulhen son "esas cejas arqueadas como la luna creciente". Quizás nada muestra tanto las diferencias intrínsecas entre naciones como las inusuales ocupaciones de algunos de sus ciudadanos. Geshtenjapjeks es el albanés "que vende castañas asadas en la calle". Un Koshatnik en Rusia es "el comerciante de gatos robados". Un Kualanapuhi es "un funcionario hawaino que entretiene los vuelos de larga distancia del rey cuando duerme, agitando un cepillo hecho con plumas". En español de centroamérica, "un funcionario que sólo aparece por el trabajo el día de paga" es un aviador.

Y, volviendo al título del libro, tingo es una inestimable palabra de la lengua de la isla de Pascua que significa “pedir o tomar prestados objetos de casa de un amigo, uno por uno, hasta no dejar ninguno”