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Un soñador para un pueblo,

Buero Vallejo

FICHA PARA ENTENDER LA OBRA
 
GÉNERO. Tragedia histórica basada en el Motín de Esquilache. Héroe clásico (Esquilache). Presencia del coro (voces del pueblo) y del adivino (el Ciego de los romances).
ESTRUCTURA. Drama en dos partes (elipsis narrativa entre una y otra).
TIEMPO. Marzo de 1766 (I parte: días 9, 10, 11 y 22; II parte: días 23, 24)
ESPACIO Y ESCENOGRAFÍA: Madrid. Casa de Esquilache (casa de las Siete Chimeneas), Palacio de El Pardo, Palacio Real. Escenario múltiple.
   
  Casa de las Siete Chimeneas  
 
Palacio de El Pardo
   
        Palacio Real
  Fotos procedentes de :http://www.patrimonionacional.es
 
Niveles de la TRAMA:
           
sociopolítico: descontento del pueblo ante los planes de reforma de Esquilache. Conflictos entre gobierno, pueblo y nobleza tradicional.
             
           
privado: relación sentimental entre el ministro Esquilache y Fernandita, la criada.
Desarrollo de la TRAMA:
I PARTE:
9 de marzo

En la calle:

Aparición de los personajes del pueblo (el Ciego, Claudia, Doña María, Bernardo, Morón, Relaño, Roque Crisanto y Fernandita).
En casa de Esquilache:
Visita del marqués de la Ensenada a Esquilache. Temas de conversación:
1. La petición de Ensenada de ser readmitido en el gobierno del Rey Carlos III.
2. El bando (la Real Orden de capas y sombreros)
3. Los libelos contra Esquilache.
Aparición de la marquesa de Esquilache. Conversación entre los esposos sobre el estatus de sus hijos conseguido gracias a los favores reales. Esquilache muestra su enojo por las prácticas de nepotismo promovidas por su mujer para favorecer a sus hijos.
Aparición de Fernandita (fruto de la casualidad, pues sustituye al repostero que ha caído enfermo). Conversan acerca de los achaques de salud del ministro, de la campaña de higiene que ha emprendido el ministro y de la retirada del embozo. Estas medidas las aplaude Fernandita pues ella ha vivido la desgracia de ver morir a su madre de fiebres y a su padre asesinado por un embozado.
10 de marzo
En la calle:
Lectura del bando por el cesante y primeros brotes de agitación entre el pueblo.
Encuentro entre Bernardo, el calesero, y Fernandita. Ella le rechaza por haberla mentido acerca de su situación sentimental (él es un hombre casado con hijos).
11 de marzo
En casa de Esquilache:
Campos y Esquilache comentan las consecuencias del bando.
Esquilache recibe la visita del Duque de Villasanta. Éste formula una petición de reposición de un protegido suyo. Esquilache rehúye toda ayuda apelando a su integridad. La conversación se mueve entre el inmovilismo del duque y el progresismo del ministro. Ataque de Esquilache contra la nobleza reaccionaria e improductiva que representa Villasanta. Se debaten en la conversación temas como el debilitamiento de España, el afrancesamiento de las costumbres y la Religión.
En la calle:
El ciego y el cesante hablan de la revuelta que se avecina.
En casa de Esquilache:
Conversacíón entre Doña Pastora y el ministro. Tras el episodio del broche, Esquilache expresa su voluntad de pedir la revocación de los títulos de sus hijos, y también el divorcio.
Doña Pastora sospecha que Fernandita y su esposo mantienen una relación a escondidas.
En la calle:
Roque y Crisanto, los alguaciles, abusan de su autoridad en la aplicación de lo establecido en el bando (cortan capas y apuntan los sombreros).
En el palacio de El Pardo (residencia real):
Esquilache visita al Rey en su residencia de invierno, el palacio de El Pardo. Conversan sobre los alborotos de Madrid y surge la sospecha de que son producto de algunos nobles que actúan de instigadores.
Esquilache suplica al Rey la revocación de los títulos de sus hijos y su separación matrimonial.
Carlos III, se deshace en elogios hacia Esquilache.
22 de marzo
En casa de Esquilache:
Campos, el secretario, cuenta a Esquilache el episodio en que Fernandita salió en defensa del ministro ante "un corrillo de majas y chisperos".
Esquilache recibe la visita del marqués de la Ensenada. El ministro le cuenta que hay una conspiración contra él, le menciona las Ordenanzas y le expresa el temor a que lo maten.
Fernandita acude a Esquilache para advertirle del peligro que corre. Esquilache revela el apego que siente por ella.
Esquilache prepara su marcha al Real Sitio de San Fernando a reunirse con sus amigos italianos (entre los que se cuenta Grimaldi).
Bernardo, Morón y Relaño preparan el asalto a la casa del ministro.
I I PARTE:
23 de marzo
En casa de Doña María:
Claudia y Doña María comentan el asalto que ha habido en casa del marqués de Esquilache.
En casa de Esquilache:
Esquilache y su secretario regresan a casa, en un momento en que todavía corren peligro pues acaba de ser saqueda. Hallan a Doña Emilia y a Fernandita quienes les informan de la muerte del mozo de mulas, Julián.
En la calle:
Esquilache oculta su identidad ante los embozados. Es reconocido por Doña María.
Aparecen los alguaciles, a los que los amotinados mandan corear "vivas" a favor del Rey y contra Esquilache.
Claudia se une a los amotinados, después de saber que éstos van a liberar a los presos de la cárcel en la que se halla su marido.
En el palacio Real:
El Rey y Esquilache conversan sobre la gravedad de la situación y la conveniencia de actuar con mano dura.
El Rey designa a Villasanta mayordomo de Esquilache.
24 de marzo
En el palacio Real:
Llegan noticias de nuevos altercados y muertes
El Rey atiende a una delegación del pueblo desde el balcón.
Esquilache permanece oculto en palacio y bajo la vigilancia de la guardia real, con la sola compañía de Fernandita. Campos, su secretario, le ha abandonado tras una discusión. Esquilache y Fernandita siguen desde su estancia el devenir de los sucesos en la plaza. Fernandita identifica entre la multitud de la plaza a Bernardo, el calesero, como el asesino de Julián.
Esquilache es excluido de la reunión del Consejo Real.
El Rey acude a Esquilache para poner fin a la situación. Pone en manos del ministro la decisión última. Éste responde con convencimiento "Vuestra majestad debe aceptar todas las peticiones de los rebeldes para evitar la guerra". Esquilache acata la petición del pueblo: el destierro.
El Rey delega en Esquilache la entrega de un pliego para el marqués de la Ensenada. Esquilache piensa que el Rey, por fin, ha aceptado sus ruegos y se felicita por ser él quien se lo comunica, pero ignora que el mensaje real es una orden de destierro a Medina del Campo, para el marqués de la Ensenada.
El marqués de la Ensenada, con su nuevo secretario Campos, acude a Esquilache. El ministro le entrega el pliego real. Entonces Esquilache comprende la decisión del monarca: Ensenada ha sido uno de los instigadores del motín.
Esquilache solicita la presencia de Fernandita ante la cual relata al conspirador los horrores del motín. Esquilache se alza como el triunfador, el que decide su propio destino, el que con su destierro voluntario ha evitado una guerra fraticida. En contraposición, Ensenada es el perdedor, el abatido por la justicia del Rey y del pueblo. Es el desterrado.
Esquilache acepta que su destino es separarse de Fernandita, a pesar de que ella le suplica que no la abandone.
En la calle:
El Ciego celebra el cumplimiento de los pronósticos.
Claudia llora la muerte de Pedro, mientras Doña María pregunta por el destino de Esquilache.
Bernardo reclama a Fernandita, pero esta ha tomado ya la decisión de romper con él. Como Esquilache, Fernandita es quien decide por su futuro.

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