VARIACIÓN DE cervantes
 
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Uno de los principales problemas con los que se han encontrado los editores del Quijote, no ha sido su extensión, ni su dificultad, sino el hecho de que Cervantes la dio a la imprenta sin apenas signos de puntuación.

¿1.200 páginas sin puntuar? ¿Suspendido, no? Pues no, en aquella época, los que se encargaban de la puntuación de un texto literario, eran los correctores de la imprenta y los impresores. Y ellos han sido los que han ido ordenando a lo largo del tiempo aquellos textos que «no traen un solo caso de coma, de punto y coma, de dos puntos ... ni el acento, las diéresis o el guión en la división de una palabra al fin del renglón... Jamás aparecen el paréntesis, el subrayado, ni otro signo ortográfico auxiliar, excepto el punto, y este rarísimamente».

Y como puntuar no es una ciencia exacta, la puntuación del Quijote ha ido variando en las sucesivas ediciones.

¿Tendrías futuro como corrector de imprenta? Sólo necesitas signos de puntuación, oído, paciencia y sentido común. Hazte una prueba.

 
     
    PRUEBA  
   
  • Imprime este fragmento del primer capítulo del Quijote, coge un lápiz y escucha, las veces que haga falta, la lectura que tienes a continuación. Pon los signos de puntuación que crees que hacen falta.
 
   
 
   
  • Dale a leer tu versión a un compañero y/o familiar. Que lo haga en voz alta. ¿Se ha atragantado? ¿Ha mostrado síntomas de ahogo? ¿Ha leído con sentido y sin dificultad? Si la respuestas son "no", "no" y "sí", es que eres bueno, muy bueno.
 
   
 
   
  • Después compara tu puntuación con la de la edición del Centro Virtual Cervantes. Si no coincide, no te apures, igual la tuya es mejor.
 
       
   

   En un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero adarga antigua rocín flaco y galgo corredor una olla de algo más vaca que carnero salpicón las más noches duelos y quebrantos los sábados lantejas los viernes algún palomino de añadidura los domingos consumían las tres partes de su hacienda el resto della concluían sayo de velarte calzas de velludo para las fiestas con sus pantuflos de lo mesmo y los días de entresemana se honraba con su vellorí de lo más fino tenía en su casa una ama que pasaba de los cuarenta y una sobrina que no llegaba a los veinte y un mozo de campo y plaza que así ensillaba el rocín como tomaba la podadera frisaba la edad de nuestro hidalgo con los cincuenta años era de complexión recia seco de carnes enjuto de rostro gran madrugador y amigo de la caza quieren decir que tenía el sobrenombre de «Quijada» o «Quesada» que en esto hay alguna diferencia en los autores que deste caso escriben aunque por conjeturas verisímiles se deja entender que se llamaba «Quijana» pero esto importa poco a nuestro cuento basta que en la narración dél no se salga un punto de la verdad.

 
           
        Escucha la lectura del primer capítulo.  
       
   
  Compara tu puntuación con la de la CVC, pero no modifiques tu versión, antes envíala al profesor.  
       
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