Hace algún tiempo, algunas parcelas del léxico como los tecnicismos legislativos, médicos y científicos o las expresiones latinas, estaban muy lejos de la mayoría de los hablantes.
La realidad ha cambiado hoy "gracias" a las series televisivas hospitalarias y científico-policiales. Quien no incluye en su vocabulario términos como sarcoma, desfibrilador, ADN o rigor mortis es porque ve poco la tele. Y es que una de las características -profusamente criticadas- de estas series es esa costumbre tan poco realista de explicar en voz alta cien veces todos los pasos que van a dar. Como si sus interlocutores fueran novatos y no resultara increíble que, cada vez que aparece un pelo, el forense les diga que en la raíz hay restos de ADN.